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Dossier autoexigencia, evitación emocional y miedo a no ser suficiente.

  • Foto del escritor: Andrea VC
    Andrea VC
  • 4 mar
  • 1 Min. de lectura

Hay personas que funcionan muy bien.

Cumplen. Responden. Sostienen. Rinden. Son responsables, comprometidas, autoexigentes.


Desde fuera parece fortaleza.

Desde dentro muchas veces es miedo.


Miedo a no estar a la altura.

Miedo a decepcionar.

Miedo a que, si bajan el ritmo, algo esencial quede al descubierto.


En consulta veo con frecuencia este patrón: profesionales competentes que viven con una sensación constante de insuficiencia. Personas que no se permiten fallar porque, en su narrativa interna, el error no es un comportamiento… es una definición de identidad.

“No he hecho algo mal” se convierte en “Soy insuficiente”.


Cuando esta creencia se activa, el sistema emocional responde: aparece ansiedad, vergüenza, activación fisiológica. Y para regular esa incomodidad se ponen en marcha conductas de seguridad: sobrepreparación, hipercontrol, dificultad para delegar, procrastinación si no se siente que algo será perfecto.


A corto plazo estas estrategias alivian.A largo plazo mantienen el problema.

Porque el mensaje implícito se refuerza una y otra vez:

“Solo valgo si rindo.”


Este dossier nace con un objetivo claro: comprender este mecanismo y empezar a intervenir sobre él desde un enfoque basado en evidencia. No se trata de bajar metas ni de renunciar a la excelencia. Se trata de aprender a tolerar la emoción que aparece cuando el ideal no se cumple.


Separar identidad de rendimiento es un trabajo profundo.Pero es posible.


Si te has reconocido en estas líneas, he preparado un material gratuito que puede ayudarte a empezar a mirar este patrón con más claridad y menos juicio.


Puedes descargar el dossier completo a continuación.



 
 
 

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